Erase una vez en un pueblo chico infierno grande un príncipe que por su fina pinta y amplia labia controlaba el corazón de toda femina que se le cruzara en el camino, logrando con ello mantener siempre el lado derecho de su cama ocupado (el dormía en el izquierdo).
Entre las féminas a las que él traía locas, estaba Leonor; una bruja amateur que aprendió unas cuantas técnicas de magia negra en Catemaco, Veracruz. Leonor vivía triste ya que nunca había podido oler las sábanas del príncipe debido a su repugnante aspecto.
En una ocasión, Leonor estaba tan necesitada y broken hearted que decidió prepararse un conjuro demoníaco para obtener el amor del príncipe…
Leonor: Veamos… necesito: un disco de los Temerarios, dos ancas de rana, una revista Tv Notas, una gallina negra, dos tomates, una cebolla, una prenda del príncipe, y una gota de mi “mes”…
Cuando tenía en sus manos todos los ingredientes de aquella satánica receta se dispuso a elaborar aquel conjuro. Conectó su grabadora y seleccionó la rola de “una lágrima no basta” de los Temerarios, canción que ella sabía que era una de las favoritas del príncipe y agregaría un toque aún más pasional al hechizo.
Tomó una caldera y agregó agua. Esperó a que hirviera y echó las ancas de rana. Después, tomó en sus manos unos calzones del príncipe que había conseguido en un burdel cercano, los acercó a su naríz y respiro profundamente. Todos los poros de su piel se erizaron porque los calzones todavía olían brutalmente a los huevos del príncipe, que se rumoraba padecía de un sin fín de enfermedades venéreas. Excitada, echó los calzones a la caldera y el fuego se avivó como si hubiesen exsorcisado todos los demonios del mismo infierno. Justo cuando el fuego comenzó a perder fuerza, un tenue humo rojo inhundó el templo satánico de Leonor (cocina), entonces tomó con un gotero un poco de su “mes” y agregó una gota a aquella mezcla repitiendo una serie de palabras dirigidas a Lucifer…
Leonor: Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed eiusmod tempor incidunt ut labore et dolore magna aliqua.
El humo comenzó a formar un corazón con el nombre de ella y del príncipe; mientras Leonor sólo lo veía esa figura y reía desesperadamente.
Después, en otra caldera echó también agua y esperó a que hirviera, tomó a la gallina por el pescuezo y la degolló con un cuchillo cebollero derramando su sangre en un pentagrama que anteriormente había pintado en el piso, desplumó a la gallina, y la echó a la caldera, partió el tomate y la cebolla y se hizo un rico caldo de gallina porque eso de los conjuros le daba un chingo de hambre.
Cansada, se sentó en una silla a esperar la comida, abrió la revista tv notas, y se dispuso a leer los chismes de la farándula…
En ese mismo momento, el príncipe se encontraba cortejando a una damisela del pueblo:
Príncipe: tons qué mi reina ¿vas a querer o qué?…
Damisela: jijijiji, ahi príncipe, usted siempre tan largo y aventado…
Príncipe: y eso que todavía no me has visto encuerado…
Damisela: ay qué cosas dice, me sonrojo…
Príncipe: y te vas a sonrojar más cuando sientas el poder de godzilla…
Damisela: p…p…pero, esque, debe usted saber algo…
Príncipe: ¿qué cosa?
Damisela: que soy virgen…
Príncipe: ay mamacita, ya nomás con eso que me dijiste te puedo asegurar que con tanta leche que traigo, si no te hago un hijo te haré un queso...
En ese momento el príncipe empezó a sentirse muy extraño, el nombre de Leonor no podía abandonar su cabeza, fué allí cuando se dió cuenta de que lo que sentía era amor.
Dejó a la damisela justo antes de que esta se despojara de sus bragas y corrió hasta donde estaba Leonor. La vió allí leyendo su Tv Notas, y escuchando a los temerarios. La miró con un inigualable brillo en los ojos, después la tomó de la mano y acercó su boca hasta la de ella y le dijo:
Príncipe: huele bien sabroso ese caldo…
Y vivieron felices para siempre…
Moraleja: No hay frase más baja calzones que: “Con tanta leche que traigo, si no te hago un hijo te hago un queso”…










Moka
on Nov 23rd, 2009
@ 6:51 pm:
Fain fain fain very very gud
JAJAJAJA
Lo mejor es cuando se hace su caldito y se pone a leer su tv notas…