Oso

Que tal queridos lectores. Pues fíjensen que hoy me andaba acordando yo de algunos detalles cotorros de mi vida. De esos que uno al menos le debería contar una vez a sus nietos al lado de una fogata para que mentalmente se repitan “no mames mi abuelito es una super-verga-de-burro vatooo”, aunque tal vez para mi fueron un tanto vergonzosos.
Tortuga Ninja – cuando yo era morro era fan de las tortugas ninja (y me vale verga lo que digan), iba a ver sus películas, compraba sus juguetes, y hasta practicaba karate. Me acuerdo que despues de ver una movie de las tortugas ninja, yo salía del cine con ganas de partirle su madre a alguien, pareciera que en la película me hubieran dado una cátedra de artes marciales y me sentía invensible.
Una vez, iba yo en el carro con mis jefes, mi hermana y una amiga de mi hermana. El carro era un Spirit, que para su época, la novedad era que traía el “seguro para niños”, instrumento que obviamente todo ninja debía conocer. Entonces pues ahi iba yo, como todo niño pues curioseando ¿no?, yo quería saber si mi jefe le había puesto el seguro para niños a mi puerta, para que cuando llegaramos a algún lugar se bajaran todos y yo no estuviera como pendejo tratando de abrir. Pero a la veeerga, justo cuando ibamos dándole la vuelta a una famosa glorieta de Guadalajara, Jal. se me ocurre jalar la palanca para ver que pedo con el seguro para niños, y verga!!! que se abre la puerta, y pues como yo era niño e ibamos en una glorieta, mi peso y el peso de la puerta eran diferentes, sumándole la fuerza de gravedad y las leyes de la relatividad y cosas de metafísica (que no pienso explicar porque este no es un blog científico), que me empieza jalar la pinche puerta nooo mames!! y ahi iba yo agarrado nomás de la palanca, sin poder pedir ayuda porque para variar mi jefe llevaba la pinche música a todo volúmen, y la amiga de mi hermana estaba más sorda que la verga. Entonces dije -chingue su madre, me voy a soltar total soy ninja-, y vergas que me suelto y empiezo a rodar y rodar hasta quedar a poco menos de un metro de las llantas de un coche. No mames en eso agarro y me levanto aún mareado por tanta vuelta que di, y corrí al coche de mi jefe y me subí como si nada. Ni un raspón, ni un rasguño, nadaaaaaaa compa!!!!. Ya nomás ví a mi mamá que estaba llorando porque seguro pensó que su querubín iba a morir aplastado pero no contaba con que había parido un pinche superheroe. Total que ya cuando empezamos a avanzar, que se le empareja un vato a mi jefe y grita “Pinche gente descuidada y pendeja”. Nooooooo mames no hubiera dicho eso, en eso agarra mi mamá y voltea para atrás, y me empieza a dar de chingadazos diciendome -ya ves? para que vienes jugando?- ala verga yo le quería contestar con un vergazo pero no no mames eso no se hace, dicen que se le seca a uno la mano.
Chale, creo que lo que no me pasó cuando me salí del coche, me pasó con los chingadazos que me dió mi mamá… ya no hay moral me cae.
Fabuloso – Una vez fuimos a festejar el 15 de sept a Veracruz con mi familia y unos cuates. El 15 fuimos al antro, estuvimos chupe y chupe, y chingón, conocimos unas morras, las verbeamos y todo el pedo. Le galaneamos tan machín que se quedaron con nosotros como hasta las 6 de la mañana, ya a esa hora mi primo caballerosamente las dejó botadas en la entrada del pueblo donde vivían.
Al otro día y con los resultados que habíamos obtenido la noche anterior, empezamos a planear que vergas hacer, estábamos crudos, enfiestados y venenosos. Decidimos ir al mismo antro a probar suerte, pero pues obvio como era 16 ya no había tanta gente, ya eran casi puros tornillos y las morras que habían pues eran puras gárgolas. Entonces pues no quedaba de otra mas que chupar y chupar. Total que ya desilucionados nos fuimos otra vez a la casa, y pues a seguir chupando, puro ron “Cagüey” y no se que vergas más, puro alcohol de pésima calidad.
Yo la neta no estaba pedo, estaba pedisimo, rebotaba de pedo, de eso que puedes llegar con un cabrón y decirle “no mames te admiro, véndeme tu peda, no puedo creer que no estés vomitando, eres mi ídolo”. Cuando yo estoy en ese estado, tengo de dos sopas: o me quedo dormido, o sigo chupando hasta quedar hasta el mero hocico. Obviamente tomé el camino número 2 porque no tenía sueño, entonces, en una de esas idas al baño, ví una botella con líquido color naranja, incluso tenía rodajas de naranja en su etiqueta. Yo en mi peda dije -no mames a que sabrá eso?- y vergas que me lo empino. Al momento en el que le doy el trago dije -me voy a morir, esto sabe de la verga-, ví la etiqueta con más detenimiento y decía “Fabuloso”.
Como pude me provoqué el vómito pero no salía todo, en eso mi mamá abre la puerta del baño donde yo estaba tirado abrazando la taza y guacareando. Me dice: -qué pasó?- y yo en mi peda le contesté: -esque ellos me obligaron a tomar fabuloso- entiéndase por ellos a mis amigos. Los 3 nomás se quedaron viendo unos a otros como diciendo -no mames ya valimos verga-. Ya mi mamá nomás me dió el avión porque vió mi terrible estado y fué a despertar a mi papá para que me llevaran al hospital. No mames pinche pedooo, ya en el hospital yo le rogaba a las enfermeras que me anestesiaran, y lloraba y preguntaba si me iba a morir y la verga, no no no mames que puta pena.
Ya al otro día todos nos cagamos de risa de lo sucedido, aunque mis cuates si me reclamaron que les hubiera echado la culpa, aunque yo aún no entiendo el porqué lo hice.
Lo único bueno que me dejó haber tomado fabuloso, fué que durante algunas horas mis pedos olían a naranja, y no es choro!.
Alarmas – Una vez fuimos a un bar a echar la copa con unos cuates, una amiga de mi hermana, mi hermana y su novio. Y pues ahi andabamos chupe y chupe. Me acuerdo que pedimos Bacardí, que en una época fué mi bebida favorita y ahora ya no lo puedo ver, pinche alcohol más corriente que las galletas de animalito.
Como toda noche de copas, empezó el desmadre y que baile y baile, y pues como no había mucha morra mi detector de ganado apuntaba directamente a la amiga de mi hermana. Entre mis cuates y yo le empezamos a hacer plática, y pues cotorreándola, y la vieja nos daba entrada a pesar de que tenía novio, entonces pues nosotros felices.
Ya cuando nos íbamos, todos nos subimos al coche, y en eso le habla el novio a la morra. Nomás vimos que empezó a discutir y después a llorar, en eso cuelga y dice: -buaaa buaaa (llorando) me acaba de cortar-. No mames me cae que si hubiera sido una caricatura, a mis cuates y a mí automáticamente se nos hubiera prendido un foco encima de nuestras cabezas, y la hubieramos empezado a ver con forma de pollo.
Ahi nos ves a los 3, -nooo tu tranquila, vas a ver como todo está bien, eres una chava muy guapa- y la verga. Y ya nomás se empezó a medio contentar, agarra un cuate y la intenta besar y como que no quería. Entonces dije yo, pues a ver vamos a ver quién sale ganón, pues me le arrimo pa besarla, y vergasss que me planta el beso.
Ya mis cuates nomas se limitaron a ver la acción y los pasamos a dejar y la verga. Ya cuando llegamos a mi casa (que es mi casa), mi hermana nos dice a su amiga y a mí que estabamos así o más pasionales: -que onda, se bajan o se quedan aquí?- a lo que los dos contestamos al unísono -aquí-.
Chale, no voy a entrar en detalles porque este es un blog familiar, pero no mames estuvo hardcore compa, con decirte que hasta los vecinos empezaron a activar las alarmas de sus coches pa que llegara una patrulla o algo y a nosotros nos valía pirrín. En eso, cuando ya la cosa parecía “noche prohibida” del Golden Choice, empiezo a escuchar que alguien tocaba la ventana del coche y volteo y no mames!!! era mi jefa, viéndome con esa mirada de -chingas a tu madre aunque sea yo, pendejo-. Y nomás me limité a decir una frase de esas de mi repertorio que bien se podría titular “Las 1000 y 1 frases mejor pensadas de universo”: -Ahorita me meto, no estes chingando- valiéndome verga, que me viera en paños menores con una mujer sin ropa encima de mí. Total que agarró mi mamá y se fué bien encabronada, y yo seguí en mi pedo y para acabarla de rechingar, a la hora de querer dar la estocada de muerte, por obra del pinche Bacacho, ví para abajo y presencié una escena que bien pudo vivir cualquier vato que halla ido a la guerra de Viet Nam: ví a un compañero caído, sin afán ni fuerzas para poder combatir en la guerra, y por más que le meneaba, nomás no. Caso perdido, ya después de un rato de querer levantar a un muerto, me dí por vencido y cuando ya deplano la vieja dijo: -es tu primera vez?-, dije yo: -no mames ya vamonos a dormir, ya me dió sueño- y nos metimos a mi casa a dormir.
Total queridos lectores, esa vez decepcioné a dos mujeres en una noche, que debe ser como un pedo así como prohibidisimo en una noche, pero pues yaquelín ¿no?…
Pues bueno queridos lectores, esos son los osos más significativos de mi vida (o al menos de los que me acordé en este momento). Pero ninguno que yo haya vivido, le llega al oso que hizo este pobre pendejo…
Aparte el vato seguro pensó -no mames pinche micrófono vale un chingo, ahi va la mitad de mi quincena-… Fíjense como le vale verga caerse, pero trata de que el micrófono no se moje. Cha cha chale!!!