Sobrevivientes
Un día como a eso de las 7:40 de la madrugada en la escuela andaba yo pendejeando, pensando en la procedencia de la pelusa que luego se acumula en mi obligo, cuando de pronto ví algo que no pude creer. De la mochila de un cabrón, estaba saliendo una cucaracha. No mames.
Al principio empecé a hacer supuestas hipótesis para tratar de encontrar un pretexto para no pensar que ese vato es un pinche cerdo inmundo jijo de su pim pom papas. Entre las cosas que se me ocurrieron, fué que tal vez la cucaracha no había salido de su mochila, y que probablemente la cucaracha estaba debajo de su mochila y al percibir un movimiento quiso salir despavorida pensando que se la iba a cargar la verga.
Poco después esa hipótesis fué destruída cuando ví que salió otra pinche cucaracha de su mochila.
No mames, ¡otra!. ¿Quién eres? ¡Beetlejuice o que verga!
Como todo buen insectofóbico, temblé como temblamos los hombres después de orinar, e hice un gesto como diciendo “no mames que pinche asco” arrugando la cara y estirando la boca para abajo.
En automático mi mente como medida de protección de recuerdos, empezó a divagar para encontrarle un lado positivo al asunto. Fué entonces cuando me acordé que mi papá me había platicado una vez, que si tú vas a un hotel gran turismo, o 5 estrellas como el fiesta americana <o algo por el estilo> y de casualidad te encuentras con una cucaracha, tienes la posibilidad de reportar dicho suceso con el gerente y recibir como compensación por el no-reporte-a-las-autoridades-competentes, toda tu estancia gratis en el hotel, con desayunos y toda la verga.
Hasta una puta te dan si quieres, o la vieja del gerente, en baby doll en tu habitación. Neta.
Me pregunto si ese vato tendría alguna estrategia para obtener cosas gratis jalando cucarachas en su pinche mochila, hasta hoy quiero seguir pensando que sí.

“Derivado de la crisis me veo en la necesidad de vender mis pantaletas y tangas recién usaditas con mi rico aroma, se las mando como ustedes gusten, se las dedico especial para ustedes chicos, como me las pidan, recién usaditas o lavaditas. Conmigo tendrán su compra segura, y por lo mismo les pido que oferten solo si están seguros de comprar la tanguita. El costo de cada prenda es de 350 pesos, envío incluido dentro de la republica mexicana, por Mex post. El envío por Multipack es de 150.00, el cual llega de 2 a 4 días hábiles, si gustan otro medio de envío, solo pagan la diferencia. Espero su oferta chicos. Les encantara tener el olor de mis tanguitas usadas. El empaque es totalmente discreto, nadie sabrá lo que les envio.”


