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Open mind

Qué tal queridos lectores, fíjense que una vez andaba yo dando roll con un cuate que para fines literarios llamaré “Fausto” y con mi eneseentonces-cuñada que llamaré “Pamela”. En esa noche no se porqué me había encabronado con la que en ese entonces era mi novia, y “cortamos”, entonces esa noche no quiso salir con nosotros, lo cual al final resultó ser mejor.

Pamela era una morra bien cachorra; contaba con un buen par de razones para voltearla a ver (chichis), a la morra le encantaba calentar la riata y no hacía esfuerzo para ocultar su atracción por mí (qué mamón: dirán ustedes, pero me vale verga, soy guapo y qué).

Pues total que ahí andabamos dando la vuelta en el coche viendo qué hacer, y como no había ni madres terminamos comprando unas chelas y nos las fuimos a chupar a un parque, pero como las patrullas empezaron a castrar, decidimos dejar las ilegalidades y terminarnos las chelas en el coche… Ya cuando las chelas nos empezaron a pegar, mi eneseentonces-cuñada Pamela se empezó a poner medio acambaro michoacán, como yo iba adelante (en el asiento del copiloto) agarró la morra y empezó a meter la mano y que me empieza a agarrar el rifle -¡ah no mames!- pensé, y pues como yo no soy un vato infiel, agarré y me fuí al asiento trasero a darle pasión (¿que pedo? no fuí infiel, recuerden que había cortado con mi eneseentonces-novia).

Justo cuando me pasé para atrás, mi compa tronó la boca y movió la cabeza en señal de desaprobación , seguramente diciendo “no mames cabrón, no soy tu pinche chofer“, a mi me valió madre hasta que se orilló debajo de un arbol en una calle desolada, se bajó del coche y se puso a mear. Yo mientras me quedé echando pasión con Pamela que me dijo “oye que pedo con Fausto?” y le dije que pues quien sabe que vergas tenía , cuando en eso escucho: “¿Chochos, puedes venir tantito?”… -ta madre- pensé y le dije a Pamela que me esperara. Salí del coche y me dice Fausto:  “nooo no mames, y yo quee, pinche culero nomás me dejas viendo, me traes de chofer, parece que estoy pintado” y la verga, has de cuenta una vieja reclamando la quincena…

Esque no mames, mi cuate es de esos vatos que se amargan cuando uno liga y ellos no, aparte el güey andaba agüitado porque su morra lo había dejado (su morra que para variar, era la mejor amiga de Pamela). Tons ya viendo como estaba el pedo, me puse a meditar la situación y dije “pues si, tiene razón este vato, vamos a armar algo pa que se aliviane”, y ya empezamos a hacer nuestros maquiavélicos planes…

-mira, ahorita que te subas, aplicas la tercera mano, y si la morra da entrada ya te saltas pa’ atras…
-órale, va…

En eso que empezamos con el plan, y ¡vergas! ¡que crees! la morra ya estaba tan echada a andar que le valió pito la triunfal entrada de Fausto, tons agarra este cabrón y que se pasa para atrás, y tómala barbón, en unos segundos estabamos Fausto y yo cual pulpos atacando a una presa, y Pamela como si le hubieramos dado Yumbina vatoooo, bien locota, no mamesss.

Ya un rato después, el efecto de la chela terminaba, y los 3 queríamos seguir chupando. Todos revisamos nuestros bolsillos, y solo encontramos bolas de pelusa y pedazos de hilo, en eso Fausto recuerda que tenía 13 pesos en la guantera. ¿Para qué nos alcanzaba? R: Mezcal, del más corriente y pegador, y ya, solo eso, sin refresco, ni clight ni nada… Yo la neta si le saqué a tomar esa madre sola y nomás le dí un trago, Fausto igual, pero a la hora de que le tocó chupar a Pamela, vergas compa, que se empina esa madre como dándose valor para hacer algo. No mames no hubiera hecho eso, agarró y como que se la posesionó un pinche súcubo mezcalero, nos agarró y como que nos quería violar, lo bueno fué que justo cuando empezaba el hardcore, pasó una patrulla e interrumpió toda acción, de la que igual los 3 ibamos a arrepentirnos después, como en “y tu mamá también” no mames que pinche asco.

Total que ya como que las luces de la patrulla exorcisaron aquel demonio que traía Pamela dentro,  reaccionó y dijo una frase que jamás en mi vida olvidaré:

-No mames, fajé con el exnovio de mi mejor amiga, y el novio de mi hermana (ojo, ella no sabía que yo había cortado con mieneseentonces-novia)… soy una puta

La neta si sentí gacho, porque lo dijo con mucha seriedad y como medio shockeadona y arrepentida…

Yo nomás le dije una de las cosas más sabias que he dicho en mi vida…

-no, no eres puta Pamela… eres open mind…

Cowboy

O vaquero para la comunidad latina que lee mi blog en miami…

Ayer fuí a un lienzo charro a ver una práctica de charrería. Monté a caballo como 2 horas, lo cual me agrada bastante pues montar está en el top 10 de las cosas más varoniles que un macho masculino puede hacer… creo que lo convertiré en un deporte más para romper records y ganar medallas, claro, si tengo tiempo.

Entre las cosas que llamaron mi atención de los “charros” (lo pongo entre comillas porque ninguno de los que fueron a la práctica eran charros con excepción del instructor) de ayer son:

  • Después de montar unas horas a caballo, todos terminan hablando con acento ranchero.
    Había un famoso político del pueblo en la práctica, y hasta él terminó hablando con un acento más ranchero que Chente Fernandez con 2 pomos de tequila encima.
  • La gente que monta a caballo es súmamente grosera.
    Lo cual no me molestó en lo más mínimo porque en cierto modo soy igual, aunque en momentos me pareció exesivo.
    Un ejemplo de diálogo sería:
    -Como ve a ese pinche caballito compadre, está bonito el puto ¿verda?…
    -Sí, jijodesuchingadamadre, tiene porte el cabrón jijodelachingada…
    -Y ligerito el jijodesu-reputamadre…
    -Pobres caballos, ya déjenles a sus madrecitas…- pensé…
  • Todos traen celular.
    En tiempos remotos, el charro mexicano portaba ciertos accesorios que eran de gran valor: la pistola, un cuchillo, la cuarta, o la cabeza de algún adversario. Bueno tal vez lo último no, pero hay que meterle drama a éste desmadre.
    Total, ayer el accesorio que no podía faltar era el celular. En lugar de escucharse el estruendo de la detonación de balas de calibre .38 se escuchaba el tonito de “hello moto” o alguna otra mamada, lo cual me parece triste aunque probablemente sea mejor contestar una llamada, a empuñar un arma para asesinar brutalmente a alguien para después comerte sus restos en adobo. Bueno tal vez lo último no, pero el drama… ya saben.
  • Al estar montados en un caballo, todos creemos saber lo que hacemos.
    A mi me decían: “oye tienes que descansar un poco el caballo después de correrlo, lo vas a matar”… -Y tú qué chingados sabes, pinche instructor- pensé. Y todos eran lo mismo: “Cabrón, tienes que agarrarle la cola a la novillona y jalarle duro” y unos volteavan con ojos de “Chingatumadre” al instructor, otros nomás se limitaban a mentarsela en un murmullo (pero como soy experto en la lectura de labios, supe lo que decían).


damn it bro
déjame vieja, no quiero ver ésto


Así es esto jóvenes, así que si ustedes quieren entrarle a esto de la charrería, tomen en cuenta que es un deporte no recomentable para putos, entonces… pues, piénsenlo muy bien.

Pasando a otros temas más interesantes…

¿No les caga que la gente aplauda en el cine cuando la película termina? ¿A quién vergas le aplauden?

Odio los estereotipos

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Odio que me estereotipen, me caga cuando alguien dice “mira, ese ha de ser actor de cine” o “no mames, ese nadamás porque es modelo de Hugo Boss, ya se cree mucho“… Ok nunca ha pasado eso, pero si me caga que me estereotipen.

La otra vez iba yo caminando por el centro del pueblo en el que ahora radico, y llamó mi atención cuando ví un Mustang Shelby Cobra GT500KR transitando por la calle con rumbo contrario a donde yo iba. El sol acariciaba sus curvas molestando mis ojos con su reflejo en la pintura de aquella obra de arte. El fino rugir de su motor v8 recitaba un poema que solo 540 caballos y 70,5 kgm de torque podría.

De pronto, mientras aquel automóvil que cualquiera de nosotros ha soñado tener pasaba justo al lado mío, aquel poema fue interrumpido por la rola de “Pero te vas a arrepentir” de K-Paz de la sierra, la cual era acompañada por un movimiento de cabeza en perfecta sincronía con el ritmo de la rola por parte de un cabrón que bien pudo ser un ídolo azteca (con todo respeto para los grandes aztecas) o modelo de artesanías…

-No mames… seguro es narco- pensé…

Policias

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Una vez andaba yo con unos cuates saliendo de chupar de un bar de Atizapunk bien chundo, pero pues la chela estaba bara entonces era la mejor opción. Era de esas veces que uno no tiene ni madre qué hacer y aún después de haber bebido cantidades industriales de cerveza uno no logra saciar el hambre de acción.

Ibamos en un Tsuru; calculo que era año 1987, color verde manzana mirame-ahuevo y llantas más gastadas que la verga. El conductor: Un cabrón de 17 años que sentía que traía un muscle car tocado como los que salen en las movies de Rápido y Furioso, obviamente se rehusaba a aceptar la idea que poco le faltaba a su nave para convertirse en un bote de basura o un tenedor.

Mientras planeabamos qué hacer, aquella gana que siempre da después de haber consumido tanto diurético se hizo presente… -Párate que quiero mear- le dije amablemente a mi cuate, a lo que asintió y rápidamente se estacionó sobre una calle que en horas pico se convierte en el paso de cientos de familias. Salimos como tapón de sidra del auto, él (mi cuate el conductor), otro cuate y yo, y nos dirigimos cada uno tomando al menos 1 metro de distancia uno del otro -cumpliendo lo que marcan las reglas del macho machín- y nos dispusimos a regar aquella calle sin la menor vergüenza a pesar de que pasaba auto tras auto.

De repente una luz llamó mi atención, el clásico sonido de -TTTIIIIIIIIIIUUUUUUU- de una patrulla nos hizo guardar nuestros miembros y dejar más de una gota traicionera sobre nuestros pantalones… -Vámonos a la verga- grité causando el pánico. Mi cuate que iba conduciendo, corrió hasta su asiento y se trepó como si de huir de un robo de banco se tratara, mi otro cuate y yo nos limitamos a subir rápido pero no tanto.

-Salgan del auto- exclamó un policía desde la bocina de la patrulla que se encontraba justo enfrente de nosotros. Mi cuate agarró y con valeverguismo total, arrancó el coche y metió primera, aparentemente no se dió cuenta de que uno de los policías había bajado ya de la patrulla y casi le plancha el traje*.

Como la patrulla iba del lado contrario a nosotros, y mi cuate se desvió por otra calle, pensamos que ya nos habíamos librado de todo pedo, cuando en eso la ley de Murphy se hizo presente y vimos la pinche patrulla justo atrás  de nosotros y allí es donde comenzó lo interesante de aquella aventura. La patrulla era una camioneta de batea de 8 cilindros, nosotros íbamos en aquella avalancha motorizada color verde, creo que cualquiera sabe que no hace falta hacer cálculos para ver quién alcanzaría a quién, claro cualquiera menos mi cuate que conducía.

C = Conductor.
L = Mi otro cuate apodado “Lorena” por sus senos femeninos.
Yo = Yo.

C: No se preocupen, no nos alcanzan éstos pendejos…
L: No mames cabrón, ya párate, ahuevo que nos van a alcanzar, si atropellas a alguien se va a hacer más grande el pedo…
Yo: Verga ya los traemos bien cerca…
C: Ahorita que meta la cuarta los dejamos, van a ver…
L: Jajaja no mames pinche sir, a caballo iríamos más rapido que en ésta pinche carcacha…
C: ¿Carcacha? si no te gusta bájate…
Yo: Ya no mamen dense un beso…

Ya cuando teníamos a los polis casi soplándonos la nuca -en el buen sentido de la palabra no mamen- mi cuate el conductor decidió desistir de su huída y detenerse, y se detuvo… ¿Dónde?: En el mismo lugar donde habíamos meado.

Nos bajamos como los criminales de los “Chicos malos chicos maloooos” con las manos en la nuca y todo el pedo, jaja no mames veíamos mucha tele me cae.

Mi cuate el que conducía se bajó diciendo -¿Qué pasó poli?- a lo que uno de los policías respondió tomandolo de un brazo y con la cacha de la pistola le dió un vergazo que bien pudo haberle hecho escupir su propio estómago, la neta yo sí me saqué de pedo porque pensé que le había clavado algo, aparte mi cuate calló al suelo y no se movía.

-Tranquilo oficial- le dije con voz temblorosa…
-Que no mame el puto, casi me pisa una pata, ya que se pare que no sea puto, pinche chamaco pendejo- Dijo el policía exhaltado mientras nos encañonaba a todos aleatoriamiente…

Nos catearon y nos interrogaron el porqué huímos de esa forma, les explicamos el porqué y se limitaron a decirnos

-¿Psssss como por una miada patrón? ¿qué tal que abrimos fuego? Je je je- con un tono burlezco…

De ahí nos llevaron al MP, y nos metieron a los separos… Nos quitaron agujetas, cinturones, pulseras, cigarros y dinero. Ya adentro, un poli nos preguntó…

-¿Cómo quieren? ustedes solos ¿o con “la banda”?- Nos preguntó el custodio de los separos…
-Solos, solos- dijo mi cuate con voz nerviosa…
Automáticamente chisté y le dije al poli -No pues como quiera oficial- Y no por hacerme el valiente, pero pues si nos quedabamos toda la noche, seguramente iba a llegar el momento de compartir celda con “la banda”, entonces ofendidos por haberlos rechazado al principio, seguramente nos iban a matar y a usar nuestros órganos como fichas de poker, bueno pon tú que no tanto, pero se iban a emputar.

Ya después de agarrar confianza, andábamos pidiendo cigarros con “la banda” y platicando patoaventuras y la verga…

Para no hacer este post más largo, al final salimos después de un par de horas pagando una multa leve por falta administrativa, para mí la verdad fue divertido, incluyendo por el comentario de mi papá diciendome -no hay pedo hijo, yo una vez mié enfrente de la estatua de la libertad, cuando la gana da, la gana gana je je je je-, mientras yo simplemente lo miraba con admiración.

A mi cuate si le fué un poco peor, le quitaron el coche, lo regañaron, aparte el vergazo que le dió el poli y no sé qué más le hicieron, aunque él no pagó multa por ser menor de edad. Qué suerte…

La finalidad de éste post es convertirlo en algo útil para ustedes queridos lectores, así que les dejo unos cuantos consejos para cuando sean detenidos por la policía mexicana.

  • –Nunca le digan poli a un poli, llámenle oficial, capitán, general, o algo que tenga rango, cuando uno les dice poli, se sienten inferiores, como lacras, buenos para nada, no sé, tal vez les llega de golpe la cruda realidad y reaccionan de una forma violenta.
  • –Si por casualidad llegan hasta los separos, traten de usar un tono como de Pedro Infante en “Nosotros los pobres”, ésto seguramente creará empatía entre ustedes y los criminales que se encuentren dentro y nadie les hará algo. Recuerden que a pesar de ser separos, así como puede entrar alguien por manejar pedo también puede entrar alguien que acaba de matar a toda su familia para después comérselos en adobo. Neta, sí te topas con gente peligrosona.
  • –Traten de arreglar las cosas antes de llegar al MP, aunque en todos lados dice “Ay no, fuchi la corrupción” debemos aceptar que en México es la única vía para salir ileso de ese tipo de situaciones, cuando negocíen traten de no escucharse fresones, porque seguro les querrán sacar 10,000 pesos por haberlos levantado tomándose una chela sin alcohol.
  • –No mencionen influencias a menos que las tengan y estén 100% disponibles, a los polis les emputa la gente que dice tener influencias, cuando descubren que las supuestas influencias son mentira, suelen desquitar toda la furia que no desquitaron con sus horrendas mujeres.
  • –Y el último consejo, mejor orinen en una botella y tírenla en la calle, o dénle el contenido a algún amigo y juéguenle una divertida broma.

Por hoy es todo amigos, espero que les sea de utilidad éste post policiaco.

*Planchar el traje = atropellar.