Carnaval Veracruz 2011
Ora si, atasquensennn que hay lodo, hay pa todos, culos, vatos, viejitos y no se a qué más le tomó fotos mi brujer…
Ora si, atasquensennn que hay lodo, hay pa todos, culos, vatos, viejitos y no se a qué más le tomó fotos mi brujer…
Una vez andaba yo con unos cuates saliendo de chupar de un bar de Atizapunk bien chundo, pero pues la chela estaba bara entonces era la mejor opción. Era de esas veces que uno no tiene ni madre qué hacer y aún después de haber bebido cantidades industriales de cerveza uno no logra saciar el hambre de acción.
Ibamos en un Tsuru; calculo que era año 1987, color verde manzana mirame-ahuevo y llantas más gastadas que la verga. El conductor: Un cabrón de 17 años que sentía que traía un muscle car tocado como los que salen en las movies de Rápido y Furioso, obviamente se rehusaba a aceptar la idea que poco le faltaba a su nave para convertirse en un bote de basura o un tenedor.
Mientras planeabamos qué hacer, aquella gana que siempre da después de haber consumido tanto diurético se hizo presente… -Párate que quiero mear- le dije amablemente a mi cuate, a lo que asintió y rápidamente se estacionó sobre una calle que en horas pico se convierte en el paso de cientos de familias. Salimos como tapón de sidra del auto, él (mi cuate el conductor), otro cuate y yo, y nos dirigimos cada uno tomando al menos 1 metro de distancia uno del otro -cumpliendo lo que marcan las reglas del macho machín- y nos dispusimos a regar aquella calle sin la menor vergüenza a pesar de que pasaba auto tras auto.
De repente una luz llamó mi atención, el clásico sonido de -TTTIIIIIIIIIIUUUUUUU- de una patrulla nos hizo guardar nuestros miembros y dejar más de una gota traicionera sobre nuestros pantalones… -Vámonos a la verga- grité causando el pánico. Mi cuate que iba conduciendo, corrió hasta su asiento y se trepó como si de huir de un robo de banco se tratara, mi otro cuate y yo nos limitamos a subir rápido pero no tanto.
-Salgan del auto- exclamó un policía desde la bocina de la patrulla que se encontraba justo enfrente de nosotros. Mi cuate agarró y con valeverguismo total, arrancó el coche y metió primera, aparentemente no se dió cuenta de que uno de los policías había bajado ya de la patrulla y casi le plancha el traje*.
Como la patrulla iba del lado contrario a nosotros, y mi cuate se desvió por otra calle, pensamos que ya nos habíamos librado de todo pedo, cuando en eso la ley de Murphy se hizo presente y vimos la pinche patrulla justo atrás de nosotros y allí es donde comenzó lo interesante de aquella aventura. La patrulla era una camioneta de batea de 8 cilindros, nosotros íbamos en aquella avalancha motorizada color verde, creo que cualquiera sabe que no hace falta hacer cálculos para ver quién alcanzaría a quién, claro cualquiera menos mi cuate que conducía.
C = Conductor.
L = Mi otro cuate apodado “Lorena” por sus senos femeninos.
Yo = Yo.C: No se preocupen, no nos alcanzan éstos pendejos…
L: No mames cabrón, ya párate, ahuevo que nos van a alcanzar, si atropellas a alguien se va a hacer más grande el pedo…
Yo: Verga ya los traemos bien cerca…
C: Ahorita que meta la cuarta los dejamos, van a ver…
L: Jajaja no mames pinche sir, a caballo iríamos más rapido que en ésta pinche carcacha…
C: ¿Carcacha? si no te gusta bájate…
Yo: Ya no mamen dense un beso…
Ya cuando teníamos a los polis casi soplándonos la nuca -en el buen sentido de la palabra no mamen- mi cuate el conductor decidió desistir de su huída y detenerse, y se detuvo… ¿Dónde?: En el mismo lugar donde habíamos meado.
Nos bajamos como los criminales de los “Chicos malos chicos maloooos” con las manos en la nuca y todo el pedo, jaja no mames veíamos mucha tele me cae.
Mi cuate el que conducía se bajó diciendo -¿Qué pasó poli?- a lo que uno de los policías respondió tomandolo de un brazo y con la cacha de la pistola le dió un vergazo que bien pudo haberle hecho escupir su propio estómago, la neta yo sí me saqué de pedo porque pensé que le había clavado algo, aparte mi cuate calló al suelo y no se movía.
-Tranquilo oficial- le dije con voz temblorosa…
-Que no mame el puto, casi me pisa una pata, ya que se pare que no sea puto, pinche chamaco pendejo- Dijo el policía exhaltado mientras nos encañonaba a todos aleatoriamiente…
Nos catearon y nos interrogaron el porqué huímos de esa forma, les explicamos el porqué y se limitaron a decirnos
-¿Psssss como por una miada patrón? ¿qué tal que abrimos fuego? Je je je- con un tono burlezco…
De ahí nos llevaron al MP, y nos metieron a los separos… Nos quitaron agujetas, cinturones, pulseras, cigarros y dinero. Ya adentro, un poli nos preguntó…
-¿Cómo quieren? ustedes solos ¿o con “la banda”?- Nos preguntó el custodio de los separos…
-Solos, solos- dijo mi cuate con voz nerviosa…
Automáticamente chisté y le dije al poli -No pues como quiera oficial- Y no por hacerme el valiente, pero pues si nos quedabamos toda la noche, seguramente iba a llegar el momento de compartir celda con “la banda”, entonces ofendidos por haberlos rechazado al principio, seguramente nos iban a matar y a usar nuestros órganos como fichas de poker, bueno pon tú que no tanto, pero se iban a emputar.
Ya después de agarrar confianza, andábamos pidiendo cigarros con “la banda” y platicando patoaventuras y la verga…
Para no hacer este post más largo, al final salimos después de un par de horas pagando una multa leve por falta administrativa, para mí la verdad fue divertido, incluyendo por el comentario de mi papá diciendome -no hay pedo hijo, yo una vez mié enfrente de la estatua de la libertad, cuando la gana da, la gana gana je je je je-, mientras yo simplemente lo miraba con admiración.
A mi cuate si le fué un poco peor, le quitaron el coche, lo regañaron, aparte el vergazo que le dió el poli y no sé qué más le hicieron, aunque él no pagó multa por ser menor de edad. Qué suerte…
La finalidad de éste post es convertirlo en algo útil para ustedes queridos lectores, así que les dejo unos cuantos consejos para cuando sean detenidos por la policía mexicana.
- –Nunca le digan poli a un poli, llámenle oficial, capitán, general, o algo que tenga rango, cuando uno les dice poli, se sienten inferiores, como lacras, buenos para nada, no sé, tal vez les llega de golpe la cruda realidad y reaccionan de una forma violenta.
- –Si por casualidad llegan hasta los separos, traten de usar un tono como de Pedro Infante en “Nosotros los pobres”, ésto seguramente creará empatía entre ustedes y los criminales que se encuentren dentro y nadie les hará algo. Recuerden que a pesar de ser separos, así como puede entrar alguien por manejar pedo también puede entrar alguien que acaba de matar a toda su familia para después comérselos en adobo. Neta, sí te topas con gente peligrosona.
- –Traten de arreglar las cosas antes de llegar al MP, aunque en todos lados dice “Ay no, fuchi la corrupción” debemos aceptar que en México es la única vía para salir ileso de ese tipo de situaciones, cuando negocíen traten de no escucharse fresones, porque seguro les querrán sacar 10,000 pesos por haberlos levantado tomándose una chela sin alcohol.
- –No mencionen influencias a menos que las tengan y estén 100% disponibles, a los polis les emputa la gente que dice tener influencias, cuando descubren que las supuestas influencias son mentira, suelen desquitar toda la furia que no desquitaron con sus horrendas mujeres.
- –Y el último consejo, mejor orinen en una botella y tírenla en la calle, o dénle el contenido a algún amigo y juéguenle una divertida broma.
Por hoy es todo amigos, espero que les sea de utilidad éste post policiaco.
*Planchar el traje = atropellar.
Qué tal queridos lectores, pues fíjense que la otra vez me estaba acordando de mis años mozos, cuando no cargaba con ésta panza, tenía más pelo y no me daban las crudas tan culeras.
Muchas veces me preguntan -Oye ¿y porqué te dicen Chochos?- seguramente suponiendo que soy dealer o consumo algún estupefaciente, antes de contestar pienso -¿iran a pensar que soy mentiroso?- y decido contar una versión corta del porqué de mi apodo:
-No pues me dicen así porque hace como 4 años estaba bien mamado, un cuate supuso que mi mamadez era producto de los chochos
-Jaja ¡No mames! Pues qué te pasó?
-snif snif
La verdad es que en efecto es la razón de mi apodo aunque suene a cuento de hadas, pero bueno, no voy a hablar de mi pasado mamadezco, sino de lo que conseguí gracias a mi mamadez.
En la ciudad de México hay antros (o discoteques para la comunidad que lee mi blog desde Miami) donde no van las mejores morras, ni las más fresas, ni las mejores vestidas, pero eso sí: Las más ponedoras. Esos lugares donde gracias a mi mamadez y mi guapura brillaba entre la gente como si fuese un lingote de oro de 18 kilates, recuerdo una vez en un antro llamado “La Gárgola”, un antro que aparte de ser barato, fué alimento para mi ego durante unos meses. Ese día andaba yo con unos cuates, y todos ibamos con actitud guerrera, compramos un cartón de chelas, y ahi andabamos con la beberecua que jijiji que jojojo, y pues viendo el ganado ¿no?, cuando en eso miro a lo lejos a una rubia despampanante que iba llegando, portaba un paliacate con la bandera de Estados Unidos, alta ella, tal vez más que yo, cuando la ví, lo único que pensé fué en el paliacate que yo le quería dar -¿ya saben?- entonces empecé a aplicar la técnica guerrera para ver si la morra mordía el anzuelo, la miré fijamente empuñando mi chela de modo que ella viera mis biceps, de pronto veo que le habla a un mesero y nos señala a mi y a mi grupo de amigos -Ya chingué paleta- me dije mientras prendía un cigarro para controlar los nervios y ordenar mis palabras.
En eso llega la morra con un grupo de amigas, y me dice
-¿Hola, nos podemos sentar en su mesa? – Me preguntó acercando su cara a la mía gracias al ruido del antro
-Claro ¿Como te llamas? – Pregunté pensando en lo original de mi pregunta
-Lucero ¿y tu?- Me contestó
Al ver mis amigos que yo platicaba con la rubia, empezaron a hacerme señas de -No mames cabrón dile que nos presente a sus amigas- entonces accedí y le hice la sugerencia a la vieja, a lo que ella también accedió.
No mames éramos los reyes del warrior-antro, todos con una morra, chupe y chupe, beso y beso, todos los chacales que estaban en el antro nos miraban con cara de -Ya valistes verga pinchi junior jijo de la verga- pero como éramos varios ninguno se animaba a hacerla de pedo, entonces en pocas palabras eramos los dueños del lugar.
Después de echarnos dos cartones de chela, y un buen agarrón de carnes con las chamaconas decidimos irnos, una de ellas se animó a pedirnos el ride a lo que el amigo que traía el coche aceptó rápidamente.
-¿Y por donde las dejamos?- Exclamó mi amigo
-¿Ubicas Cuautitlán Izcalli?- Dijo la morra
-¿Hasta allá?- Contestó mi cuate ya medio sacado de pedo
-Nop, como a 15 minutos de Izcalli- Dijo con tono chiquión como de “¿no nos vas a tirar aquí verdad culero?”
-Orale- Dijo mi cuate con cara de “chingó su madre”
Total que las fuimos a dejar hasta casa de la verga, neta que ni sabía que ese lugar existía, y pues ya nos despedimos y noo que si a ver cuando salimos de nuevo, y que la verga, y pues intercambiando teléfonos y así.
Al otro día me llega un mensajito a mi celular -Hey que onda ¿nos vemos?- yo dije no mames soy irresistible, y pues ya le dije que si que pasaba a su escuela a toparla, me dijo que iba en un bachilleres que no estaba tan lejos entonces pues a toda madre. En eso ya llegué a su escuela con un cuate que me acompañó en caso de que algo saliera mal, le marqué a su celular para decirle que ya había llegado, cuando en eso sale, y yo no lo podía creer. Aquella rubia de paliacate que de noche se veía bronceada y ultra-buena, se convirtió en un arañón loco de cabellos decolorados, güera vodka ahuevo, no no no yo quería desaparecer o matar a todos los fabricantes de chela del mundo ¿como no se me ocurrió prender por lo menos un cerillo en el antro para verla con luz? no mames que mal me sentí. En eso ya me dice no que que onda como has estado y la verga, y yo no pues bien, y mi cuate con los pinches ojos llorosos de aguantarse la risa. En eso le eché unos ojos a mi cuate de -chingas a tu madre si no me haces el paro- y ya en eso hace como que le hablaba su hermana y me dice -no mames mi hermana chocó, hazme el paro para ir a verla ¿no?- y yo no pues si, y ya le dije a la morra, oye mil disculpas después nos vemos y la verga, total que ya me despedí y todavía me dió mi beso en la boca de despedida, chale no mames, neta que cuando llegué a mi casa me metí a la regadera y lloré en posición fetal durante horas.
Y pues ya, no la volví a ver, creo que un cuate si se dió a una de sus amigas que terminó siendo sobrina de un maestro que nos cagaba.
La moraleja de ésta historia es que hay que ver a las morras sin paliacate, para echarles un paliacate.
Bueno ya me voy, porque de acordarme de esa anécdota me dieron ganas de llorar. Bye
Hoy venía yo llegando de la feria del pueblo, donde me di cuenta que soy una mega-ultra-riata para eso de los juegos de feria (valga la redundancia), porque osea no mames, solo un semi-Dios podría ganar un muñeco diferente en cada visita a la feria, y no crean que mamadillas ahi de alcancías jodidas, noooooo, yo me gano peluchones y todo el pedo… pero bueno esa es otra historia.
El caso es que cuando venía yo llegando, había una fiestecilla atrás de mi casa (que es mi casa), y no mames era un cotorreo -otro pedo vato- entre rolas de los tigres del norte con el pitch y el tempo cambiado, para saltar a las cumbias más ultra nacas del universo con notas bajas tan estridentes como de automovil de PIMP neoyorkino a todo volumen, ¡no mames! parecía que el DJ pedía a gritos eutanasia o una inyección de cianuro.
¡Esque joder tío! Una cosa es traer un sonido que opacaría al Sonido la Changa y otra es traer a un animal que no sabe menearle a los controles ¿Veees? osea no es lo mismo chavo. Aparte traían a un “animador” que no mames, Coque Muñiz crudo, con diarrea, y acabado de levantarse es más simpático. Entre frases trilladas como:
¿ya se cansaron? A lo que absolutamente nadie contestaba.
¡Un saludo para [insertar nombre]! Nononono mames eso es no tener autorespeto ¿Como mandas saludos en una fiesta brother?
En fin, eso fué lo único que escuché mientras echaba un delicioso cake, producto de lo que me comí en la feria, así que no les puedo contar más.
Bueno si, la fiesta animadísima y acá ponedora, acaba de terminar a las 12:25 am.
Cha cha cha cha chale.
Bueno ya me voy porque tengo sueño.